Categoría: Hábitos saludables

14 noviembre, 2019
obesidad y diabetes

Hoy es el Día Mundial de la Diabetes y es imprescindible que la asociemos, en el caso de la Diabetes tipo 2, a la obesidad. El sobrepeso o la obesidad pueden producirse por diversos factores: por una mala alimentación, por falta de ejercicio o por llevar una vida sedentaria, por estrés o ansiedad (que a veces nos llevan a comer mucho más de lo que necesitamos) o, en ocasiones, por una causa médica (por ejemplo, la tiroides o una predisposición genética). Muchas de estas variantes causan que, con el tiempo, suframos sobrepeso u obesidad, empeorando muchísimo nuestra calidad de vida y, produciendo cada vez más, una tiroides tipo 2.

La diabetes es una enfermedad que aumenta cada día. Actualmente, aproximadamente 425 millones de personas en el mundo la padecen, y se cree que para 2040 podrían llegar a convertirse en 600 millones.

La diabetes tipo 2 es aquella que se produce a lo largo de los años, cuando nuestro cuerpo no logra producir o utilizar bien la insulina. Esto ayuda normalmente a la glucosa a entrar en las células y producir energía, por lo que cuando uno sufre diabetes, nos encontramos con demasiada glucosa en la sangre, que puede llegar a derivar en problemas de corazón, ojos, riñones, afecciones en los pies, alteraciones vasculares, dientes, nervios… Este tipo de diabetes está íntimamente relacionado con el sobrepeso, ya que se ha demostrado que de los 4 millones de personas que sufren esta enfermedad en España, la mitad tiene también obesidad o sobrepeso.

Por este motivo es tan importante la prevención, y que aprendamos a llevar una dieta saludable, comamos mejor, hagamos ejercicio y, básicamente, tengamos unos buenos hábitos de vida. Y que no lo dejemos para más adelante, ya que, de esta manera, solo estamos jugando con nuestra salud. Se recomienda que ya desde niños inculquemos a las nuevas generaciones a llevar una vida saludable, tratando así de combatir el continuo crecimiento de la obesidad infantil. Luchando contra esto, no solo alejaremos la diabetes tipo 2, si no también muchas otras enfermedades que se derivan de la obesidad.

7 octubre, 2019
Frutos secos en otoño

Con la llegada del otoño, uno de los aperitivos más comunes en las casas españolas son los frutos secos. Además de estar ricos, se pueden comprar fácilmente en cualquier tienda a precios asequibles y, encima, son muy saludables.

No solo son una fuente de nutrientes esenciales, sino que también tienen un alto contenido en proteínas, fibra, antioxidantes, minerales y son ricos en Vitamina E y B y en grasas saludables (moniinsaturadas y poliinsaturadas). Esto último es lo que suele crear cierta preocupación sobre los frutos secos, ya que tienen una gran densidad energética (160/180 kcal por 100g), pero tomados con moderación solo conllevan beneficios para nuestra salud.

Tanto la OMS como la Fundación Española del Corazón aconsejan unos 30 gramos al día de frutos secos (un puñado), ya que actualmente solo un pequeño porcentaje de la población española está habituada a consumir estos alimentos en su dieta habitual.

¿Qué frutos secos se deben tomar?

Lo más importante a tener en cuenta a la hora de ingerir los frutos secos es la manera en la que estos están presentados: con o sin sal, condimentados, crudos, tostados… Muchas son las posibilidades pero, sin duda, la más aconsejable es la de tomarlos crudos, sin ningún tipo de condimento o sal, para poder beneficiarse de todos sus nutrientes. La ingesta de frutos secos procesados en aceite no se recomienda en ningún caso, ya que habrán sido cocinados con grasas no saludables o a altas temperaturas que acaban con sus nutrientes.

Pero no solo se pueden tomar los frutos secos solos, sino que es muy habitual el añadirlos a numerosos platos culinarios, como ensaladas, aperitivos, desayunos, yogures, batidos… Además, su facilidad de conservación a temperatura ambiente hace que sea muy sencillo añadirlos a nuestras comidas diarias.

Como dato interesante para aquellos preocupados por su peso, la fibra de las nueces hace que se inhiba la grelina (hormona del hambre), lo que hace que tengamos menos tentaciones y, por lo tanto, que comamos menos. De ahí que las nueces estén siempre incluidas en los regímenes para adelgazar.

Mientras tengamos en cuenta el no superar el puñado de frutos secos al día, no debería preocuparnos tomarlos habitualmente, ya que únicamente nos aportarán beneficios para nuestra salud.