Apnea del sueño y obesidad

15 marzo, 2019

La apnea del sueño es un síndrome más común de lo que suele pensarse. Se trata de una molestia que se padece durante las horas de sueño a causa de una obstrucción de la faringe. Como consecuencia de ello, la persona siente notable dificultad para respirar y los episodios que se producen pueden llegar a durar a producirse con una alta intensidad de repetición.

Diversos factores influyen en el padecimiento de esta enfermedad, pero el más importante es la obesidad. De hecho, las estadísticas reflejan que el 70% de las personas que sufren apnea del sueño son obesas y entre ellas el 50% se encuentra en la etapa mórbida.

Relación entre la apnea del sueño y obesidad

La obesidad es una condición que afecta al organismo de diversas maneras, por eso, se le asocia como la causa de diversas enfermedades. En el caso específico de la apnea del sueño, la relación entre ambas viene dada por el impacto que el sobrepeso tiene en el sistema respiratorio.

En este sentido, el exceso de grasa presente en el organismo se infiltra en las vías respiratorias, obstruyéndolas y dificultando que los pulmones puedan inflarse naturalmente en cada inhalación. En vista de ello, la persona debe hacer un esfuerzo extraordinario para poder respirar.

Hasta ahora no se ha desarrollado una cura definitiva para la apnea del sueño. En el caso de las personas que la padecen a causa de su obesidad, la reducción de peso es un elemento que contribuye notablemente a la disminución de los episodios de obstrucción respiratoria. Por eso, se recomienda al paciente comprometerse a cambiar su alimentación y estilo de vida.

Consecuencias de la apnea del sueño y obesidad

Debido a la interrupción del sueño, la apnea es una enfermedad que supone un notable deterioro de la calidad de vida porque altera el espacio de descanso del paciente. Del buen descanso depende que las actividades diarias puedan realizarse eficientemente.

De todo ello se desprende que el descanso es un factor indispensable para mantenerse sanos. No es casual que la Organización Mundial de la Salud trate el tema del sueño y recomiende dormir entre 7 y 8 horas diarias.

El asunto es importante y guarda una estrecha relación con la felicidad, esperanza de vida, combate del estrés y reposición de las energías. Por tanto, es indispensable hacer todo lo que contribuya al buen descanso. En el caso de las personas obesas que sufren de apnea, esto incluye esforzarse por bajar de peso. Así, podrán retomar el sueño tranquilo que realmente es reparador.

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